Fuera de Tiempo con Diego Bossio

Diego Bossio, economista, ex titular de la ANSES y socio fundador de la consultora Equilibra, conversó con Diego Genoud sobre Milei, la economía y el peronismo.

“Por qué Milei es Pettovello”. Editorial 4 junio en Radio con Vos.

El gobierno de Javier Milei, del presidente que juega en otra liga, atraviesa semanas complicadas. No solo por lo que está pasando dentro del gobierno, con las renuncias de funcionarios, con las denuncias  contra los propios, sino porque empieza a cambiar, o al menos eso parece, el humor en los mercados. Sube el riesgo país. Se amplía otra vez la brecha cambiaria, uno de los temas de los cuales el gobierno se enorgullecía. Pero la brecha entre el dólar oficial y el paralelo está otra vez en torno al 50%. Hay algo que los fondos de inversión, los agitadores del mercado, están viendo y no les gusta demasiado.

Hoy, además, la Cámara de Diputados consiguió quórum para tratar una fórmula jubilatoria que  no tiene nada que ver con la que pretende el Gobierno, que explica su superávit fiscal, sobre todo, con el ajuste sobre las jubilaciones. Por eso, es importante que se vote en Diputados, si es que finalmente así sucede, una ley distinta con una fórmula jubilatoria diferente.

A este escenario se suma la crisis interna que rodea al presidente, en un esquema de Gobierno donde —y Milei siempre lo dice— hay un triángulo de poder en la toma de decisiones. Por un lado, está Javier Milei, casi un divulgador de las verdades de La Libertad Avanza, casi un canciller, alguien que se dedica a viajar y explicar su teoría, a discutir con la escuela liberal y los economistas neoliberales. Mientras tanto quedan a cargo del gobierno Santiago Caputo, un consultor, alguien encargado de la comunicación, y Karina, la hermana a la que el presidente la llama “El Jefe”.

Milei dijo: “es historia Nicolás Posse”, el hombre que armó el gabinete que hoy tiene Milei, el que lo acompañaba y tenía mucho que ver con los aportes de campaña de La Libertad Avanza. Asumió Guillermo Francos, quien se supone va a resolver todos los problemas de gestión de un gobierno que no se caracteriza por su eficacia. Al contrario, es uno de los grandes problemas que tiene LLA. Al presidente, directamente, no le interesa la gestión. Es casi un impedimento para él, porque su función es pedagógica, por lo menos así él lo siente cuando se encarga de hablar como la semana pasada en Stanford.

Francos no es un directivo de segunda línea de Eurnekián, como era Posse, pero tampoco es un hombre de gestión. Es más bien un burócrata que lleva 50 años en la política pero venía de Washington, de ser el director argentino ante el Banco Interamericano de Desarrollo, una beca del gobierno de Alberto Fernández. Antes había sido también directivo del Grupo Provincia, durante el gobierno bonaerense de Daniel Scioli, también beneficiado por algo parecido a una beca. Ahora, con 74 años, tiene a cargo la gestión. Para eso hay dos hombres que se supone van a ser importantes. Uno es Lisandro Catalán, que era el número dos de Francos en el Ministerio del Interior. Y el otro es José Rolandi, que es alguien que heredó Francos de Posse. 

Entre los enemigos de Nicolás Posse estaba Sandra Pettovello, la ministra de Capital Humano, un megaministerio nunca visto en la historia argentina. Absorbió Educación, Salud, Desarrollo Social, Trabajo. Maneja el 67% del Presupuesto de la Administración Nacional. ¿Qué mérito tenía Pettovello para semejante responsabilidad? No está claro, pero hasta Milei la conocíamos como una periodista con un posgrado en la Universidad Austral. Cero antecedentes en la gestión. Pettovello debería estar pasando por un gran momento. Sin embargo, está enmedio de una crisis muy evidente después de que se supiera que hay 5 millones de kilos de alimentos arrumbados en depósitos del Ministerio que ella tiene a cargo mientras la pobreza está creciendo. 

La pobreza, que ya era alta y que ya había crecido mucho durante los años de Macri, durante el gobierno del Frente de Todos, volvió a crecer con Javier Milei. La indigencia se duplicó, está en 18%, millones de personas que están bajo la línea de pobreza, bajo la línea de indigencia, y el Ministerio de Capital Humano tiene tirados, en depósitos, a punto de vencer o vencidos, 5 millones de kilos de alimentos. Dicen en el Gobierno que algunos se habían vencido durante la gestión de Sergio Massa, de Alberto Fernández y de Cristina Fernández.

Pero Sandra Pettovello es la gran protagonista de los últimos días por una serie de razones. Hoy no estuvo en la reunión de Gabinete, pero dicen que Milei, que la está defendiendo y que ordena la defensa de todo el gobierno, la va a sumar a la mesa política. Otra vez, ¿cuáles son los méritos para sumarla a la mesa política en este contexto? Sin duda, es la ministra preferida del presidente Milei. 

Está interviniendo la Justicia. El juez Sebastián Casanello, a quien el gobierno considera un juez militante del kirchnerismo, está ordenando que se repartan esos alimentos. Hubo allanamientos. Hubo un faltante. Juan Grabois hoy decía que ese faltante tiene que ver con que había más alimentos de los que se supone que ya estaban vencidos. Es un gran escándalo en un contexto de deterioro crítico, de aumento de la pobreza, de desigualdad.

Hoy, además, vimos en Comodoro Py el enfrentamiento de Juan Grabois con Leila Gianni,  abogada del Ministerio de Capital Humano. Alguien que estaba identificada como parte del kirchnerismo, en el Ministerio de Medio Ambiente con Juan Cabandié, hasta hace poco haciendo campaña por Massa. De repente vivió un momento de revelación maravilloso y hoy es libertaria. Gianni le decía a Grabois: “El león se comió al pingüino”. Todos los que militaron con ella en algún momento dicen que estaba muy compenetrada con La Cámpora, con el kirchnerismo, con la candidatura del ex ministro de economía Sergio Massa. 

¿Es una excepción esta funcionaria que, producto del oportunismo, de la vocación de escalar, pasó de Cabandié a Pettovello? ¿Cuántos funcionarios que estuvieron en el peronismo hasta el 10 de diciembre hoy están con la camiseta de Milei? ¿Cuántos funcionarios como Leila Gianni, cuántos como Daniel Scioli, hoy son fervorosos creyentes de la religión que profesa Milei?

Aunque hubo un aumento de AUH en un contexto de una devaluación brutal, de un aumento de la pobreza vertiginoso, el problema de gestión deja millones de kilos de alimentos tirados en un galpón. 

El otro dato central de esta crisis es lo que ocurre con Pablo de la Torre, casi un ministro paralelo. El ex secretario de Niñez y Familia, la mano derecha de Pettovello, renunció, fue despedido, lo echaron con malos modales. Un hombre de San Miguel, hermano del ex intendente, los de la Torre expresan a un peronismo celeste, antikirchnerista, que estuvo primero aliado con Sergio Massa cuando Sergio Massa era antikirchnerista en 2013, y que después se acercó a Mauricio Macri. 

Pablo de la Torre ahora venía trabajando para Javier Milei, cumplía un papel importante desde el Ministerio de Capital Humano, y también en la Provincia de Buenos Aires, en el conurbano. Lo sorprendente es que, como a Posse, no solo lo echan sino que los amenazan con denuncias. Por el tema de los alimentos. Por corrupción, por un sistema con el cual se pagaba a muchos funcionarios que había llevado de la Torre —el 80%, alrededor de 50 a 60 funcionarios, eran de San Miguel. Había otros que venían de trabajar con Diego Valenzuela, el intendente de 3 de Febrero, que es alguien que reporta a Patricia Bullrich y está en el macrismo de Milei.

Pablo de la Torre además es alguien de los sectores ultraconservadores de la Iglesia. Lo identifican como miembro de FASTA, que es la Fraternidad de Agrupaciones Santo Tomás de Aquino, una poderosa agrupación de la Iglesia Católica. Maneja muchos fondos y además está entre los sectores enemistados con el Papa Francisco. ¿Lo echaron por razones ideológicas o porque alguien tenía que pagar el costo político? En la lógica del “sálvese quien pueda”, que parece imperar en el gobierno de Milei, algo no anda bien.

Todo esto tiene que ver con la genética del maltrato en los Milei. Lo escribí en una nota en El Destape este fin de semana: la genética del maltrato que sufrieron los Milei ahora parecen convertirlo en bullying político contra los funcionarios. En eso se parecen Nicolás Posse, el enemigo de Pettovello, y Pablo de la Torre, la mano derecha de Pettovello. Se van los dos con denuncias de corrupción. ¿Quién va a querer ser funcionario de este gobierno?

El Papa Francisco está también en una pelea desde el Vaticano porque pareciera que los sectores ultraconservadores de la Iglesia ven en el gobierno de LLA una oportunidad para avanzar contra él. Más allá de las sonrisas en el Vaticano cuando Milei lo visitó, la gente que trabaja con Francisco, los enviados, los que van y vienen a Roma, están atentos a esta situación. Porque la crisis social que vive la Argentina, con un gobierno que tiene un presidente que se dedica a dar cátedra pero rechaza la gestión, esta crisis puede ser un volcán en erupción. Eso lo ve Francisco y le preocupa a los sectores de la Iglesia que siempre tratan de evitar el desborde. En eso también colaboran los movimientos sociales que Pettovello repudia, en tratar de que la crisis no termine de desbordar. 

Datos de la consultora Equilibra, de Martín Rapetti y Diego Bossio. En el primer cuatrimestre de 2024, los salarios de los empleados públicos cayeron un 24% en relación al primer cuatrimestre del año pasado. Los salarios de los informales perdieron 18% de poder adquisitivo. Y los asalariados registrados del sector privado, que son los que mejor están, perdieron un 11% en relación a un año atrás. Esa es la contracara del superávit que festeja el Gobierno, atado con alambre. Pero está hecho, sobre todo, en gran medida del ajuste sobre los jubilados y pensionados con un ajuste de 33% en lo que va del gobierno de Milei. Brutal.

En un contexto en el que aumenta la pobreza, la desigualdad, el continente de los y las que precisan paliativos del Estado, el Gobierno deja arrumbados alimentos que se necesitan en muchas casas de todo el país, en muchos hogares. ¿Por qué Milei defiende a Pettovello? ¿Por qué Milei es Pettovello en un contexto como el presente? Milei dice: “la defiendo porque no tengo ninguna duda de que si cae Pettovello, van a venir por mi cabeza”. Otros dicen: “la defiende porque se conocen desde hace décadas, es una de las amigas que tenía un presidente de pocos amigos antes de dedicarse a la política, antes incluso de ser panelista en televisión”. Otros dicen: “la razón es que el presidente tiene muy presente a los que lo ayudaron o no le dieron la espalda cuando era un marginal”. Dicen que en ese grupo distinguido de personas que no le dieron la espalda a Milei estaba Sandra Pettovello.

Es una lealtad que le cuesta cara a Javier Milei. Es una lealtad que desprecia las evidencias, en un contexto donde la UCA ubica la pobreza en el 55%. Es una lealtad que atenta contra su propio experimento de gobierno.

Milei es Pettovello porque abarca mucho más de lo que puede. Economista, catedrático, profesor, panelista, hoy Javier Milei se propone dar vuelta a la página de la historia. Y ella, una periodista con un posgrado de la Universidad Austral, hoy maneja el 67% del Presupuesto de la Administración Nacional. Hay un abismo entre lo que pretenden y lo que pueden.

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