Fuera de Tiempo con Luis Lea Place

Luis Lea Place, economista, especialista en finanzas internacionales y ensayista, conversó con Diego Genoud sobre Milei, el rechazo a la política tradicional y la nueva subjetividad en la era digital.

“La crisis que rodea a Milei”. Editorial 28 de mayo en Radio con Vos.

El Gobierno de los Milei, de Javier y de Karina, está en su primera crisis pública de Gabinete. Su primera crisis política importante después de la renuncia obligada de Nicolás Posse, de que saliera eyectado de la Jefatura de Gabinete. Aunque gran parte de la sociedad no sabe quién es o se acaba de enterar que existía, Nicolás Posse fue la mano derecha de Milei, sobre todo durante la campaña electoral. Era un directivo de segunda línea del grupo Eurnekián. 

Desde el grupo Eurnekián siempre dijeron que Posse nunca cumplió una función importante en la Corporación América, en Aeropuertos Argentina 2000. Sin embargo, por alguna razón, el presidente —un hombre que vive en otra frecuencia— lo había elegido como su segundo hombre, como el contacto con el mundo exterior. Nicolás Posse se había ganado su confianza, era ese el principal activo que tenía. Pero luego la perdió junto con la Jefatura de Gabinete. Hacía ya bastante tiempo que no hablaba con el presidente.

En su lugar aparece Guillermo Francos, otro hombre clave de la administración de Javier Milei con el inconfundible sello de Eurnekián. En este caso, no pueden decir los voceros de Eurnekián que Francos era un actor menor en su estructura. Durante mucho tiempo Francos fue una especie de canciller de Eduardo Eurnekián, uno de los empresarios más ricos de la Argentina que tiene incidencia en este gobierno, más allá de que intente despegarse cada tanto. 

Además de ser alguien clave, Guillermo Francos tiene 74 años y lleva medio siglo haciendo política, medio siglo como parte de la casta que tanto Milei demonizó y le sirve demonizar. Francos es el nuevo jefe de Gabinete, el que apareció saludándolo a Milei en el Tedeum el sábado pasado. Arrancó en política con Francisco Manrique, un reconocido antiperonista, sin embargo, en esta constelación que es el gobierno de Milei, suele ser presentado como el más peronista de la administración. Del antiperonismo recalcitrante en adelante, Francos estuvo con Scioli, estuvo con Cavallo, estuvo con Alberto Fernández hasta hace unos meses. Era el representante de la Argentina de los Fernández ante el Banco Interamericano de Desarrollo, con sede en Washington. Hasta que Milei dio la sorpresa en las PASO del año pasado, Guillermo Francos trabajaba para el peronismo, a través de Gustavo Beliz que lo había convocado.

Hay muchas figuras de este gobierno de Milei que tuvieron un primer gran protagonismo durante la era de Domingo Cavalo. Guillermo Francos fue uno. Federico Sturzenegger fue otro. Avanza Eurnekián dos casilleros con Francos como jefe de Gabinete. Avanza también Cavallo dos casilleros con Francos como jefe de Gabinete. 

Francos es alguien que puede cumplir mejor el papel de vocero del Gobierno, ya lo era en alguna medida. A Nicolás Posse no se le conocía la voz. Tuvo una sola aparición en casi seis meses de gestión, obligado a dar un informe en el Congreso. En cambio, Francos es alguien que habla con toda la dirigencia política y que viene tratando de juntar los votos para que se apruebe la primera ley de la gestión de La Libertad Avanza.

¿Por qué se fue Posse? No está claro. Hay distintas versiones. Alguna de ellas habla de que espiaba a funcionarios del Gobierno, a Karina Milei, a Sandra Pettovello. Sí es cierto que Nicolás Posse, en estos seis meses de intrascendencia pública, tenía un pie sobre los servicios de inteligencia, sobre la AFI. De hecho, el jefe de la CIA, William Burns, vino a la Argentina durante el gobierno de Javier Milei. Visitó a Posse y también al funcionario que este había designado en la exSIDE.

Burns venía de Brasil pero es la primera vez en catorce años que una alta autoridad de la CIA viene a la Argentina a reunirse con funcionarios de un gobierno. Hay que remontarse al gobierno de Néstor Kirchner para encontrar una visita de un funcionario de la CIA, que además trabajó con Bill Clinton, con Barack Obama y con los Bush.

¿Había un nexo importante con Posse y se rompió? ¿O eso se mantiene? Son interrogantes que aún están planteados porque no está claro por qué se fue Posse. Alguien importante a la hora de los aportes de campaña, que hablaba con empresarios de peso de la Argentina, y que de repente perdió la confianza de los Milei.

El triángulo de poder que gobierna la Argentina conforma por los hermanos Milei y Santiago Caputo. Ni Karina ni Caputio quería ocupar el cargo de Jefe de Gabinete, razón por la que aparece Francos para iniciar una nueva etapa donde no será fácil resolver la crisis política que se suma a una crisis económica. Con recesión es brutal, con una desaceleración de la inflación que empieza a veces a tener algunos contratiempos; con el dólar que se dispara y se traslada rápidamente a los alimentos. 

La recesión genera despidos y lleva a que el desempleo sea hoy una de las preocupaciones más grandes de la sociedad argentina, dato que aparece reflejado en las encuestas. Ese cuadro se le suma a un gobierno al que le faltan los dólares, de un gobierno que ve como el dólar de repente se despierta y el riesgo país empieza a subir, a un gobierno que enfrenta una recesión brutal. Un gobierno que además piensa que la paz de los cementerios es un buen antídoto contra la inflación. A todo eso se le sobreimprime una crisis política.

También llega Federico Sturzenegger, alguien que tiene la misma sensibilidad que el presidente. Inspirado en la escuela de Domingo Cavallo, funcionario de Cavallo y de la Alianza, y que ya tiene un rol importante en el gobierno. Están en estas horas diseñandole a Sturzenegger un ministerio a medida. Hay que ver cómo se lleva en el poder con el rockstar, al que aborrece, “Toto” Caputo. Son internas que hablan de un rumbo de gobierno: mientras Sturzenegger piensa que las prepagas tienen que aumentar sus cuotas, mientras piensa que el problema son los laboratorios, el ministro Caputo le declara la guerra a las prepagas.

El contexto en el que asume Francos es el de una recesión brutal, con indicadores de pandemia, con indicadores de 2001, de 2002. Hay que ver, por ejemplo, cuánto cayó el consumo en el conurbano: 43%, según datos del Banco Provincia. Pero, si no, hay que mirar los últimos números disponibles del INDEC, que muestran una caída brutal de 8.4% en marzo. O mirar el 55% de la población bajo la línea de la pobreza, según dice la UCA. Con un presidente que responde de manera brutal cuando es consultado por la gran parte de la población que no llega a fin de mes. Con crisis en las provincias como en Misiones, pero también en otras provincias importantes. Con un ajuste que hace preguntarse cómo van a pagar el aguinaldo muchos gobernadores del peronismo y muchos de lo que eran la vieja oposición de Juntos. 

Hoy, en su primer día de gestión, Guillermo Francos hizo una puesta en escena en un café frente a la Plaza de Mayo con todo el Gabinete. Pero, más importante que eso, es el resultado de su visita al Senado. Fue a la Cámara Alta a tratar de conseguir los votos para que la Ley Bases alcance finalmente dictamen y no lo logró. Hubo reunión con Victoria Villarruel de más de una hora, con los bloques dialoguistas. Hasta ahora no están las firmas para el dictamen que está trabado hace más de 20 días en el Senado. El Gobierno pretende que el dictamen se firme el miércoles con la creencia de que una vez que lo tengan, va a ser un trámite tener la ley. Francos tiene otros modales. Es un diplomático en un gobierno de talibanes. Habla con toda la oposición. Hay que ver si con eso alcanza.

Además, estamos hablando de un gobierno que tiene grandes áreas de la gestión paralizadas. Lo dicen los gobernadores, que no tienen quién les atienda el teléfono. Además del ajuste, de la motosierra, de la licuadora, también hay una parálisis. Eso le facturan ahora desde lo alto del poder al caído Nicolás Posse.

Había sectores del macrismo que querían aprovechar esta crisis para entrar al gabinete, área estratégica, y no pudieron hacerlo hasta ahora. De la Jefatura de Gabinete dependen ahora ocho Secretarías que, en realidad, en algún momento eran Ministerios. Entre ellos el Ministerio del Interior, que por primera vez en la historia se convierte en una Secretaría. Queda a cargo un hombre de Francos que ha sido importante todo este tiempo, Lisandro Catalán. Están también bajo la Jefatura de Gabinete muchas de las empresas que Javier Milei quiere privatizar.

Mientras se le pide a Francos que saque al gobierno adelante en el medio de esta crisis múltiple, el presidente se dedica al show, al turismo. Récord de viajes al exterior tiene Javier Milei en seis meses de mandato. Lo vimos la semana pasada en el Luna Park y ahora en Silicon Valley, en San Francisco, reunido con los empresarios más importantes del mundo a nivel de la tecnología, Elon Musk, Mark Zuckerberg. También con el creador del chatGPT, Sam Altman. Son una nueva camada de empresarios tecnológicos, multimillonarios. Y va a hablar también en la Institución Hoover, dentro de la Universidad de Stanford, donde Silicon Valley y los republicanos tienen mucho peso. 

Todo esto como parte de la realidad paralela por la que transita y se mueve el libertario. Más allá de la de la nota que pocos leyeron, se vio a Milei en la etapa de la revista Times. Por eso, el presidente dice que juega en otra liga. Después de los Estados Unidos, va a pasar por El Salvador para asistir a la asunción de Bukele en su segundo mandato como parte de la Internacional de extrema derecha que integra el presidente.

Francos tiene una mochila muy pesada por delante, una responsabilidad muy grande: la de poner a andar a un gobierno que rechaza la política y que, al mismo tiempo, está empantanado porque no puede aprobar ninguna de las leyes que le piden el Fondo Monetario Internacional, el establishment, los grandes empresarios. 

El presidente había dicho que después de que se vea cómo le va a la Ley Bases en el Senado, va a haber un recambio de Gabinete. El recambio de Gabinete se precipitó. Vimos pasar a muchos funcionarios por ese lugar en estas tres décadas, desde que se creó la Jefatura como tal después del Pacto de Olivos y la reforma de la Constitución. Vimos pasar, por ejemplo, a Alberto Fernández, que durante casi diez años, luego que se fue del poder en el 2008, vivió de las regalías. Esas regalías ya no corren más después de la performance de Alberto Fernández como presidente, pero le rindió y mucho durante mucho tiempo. También lo vimos pasar a Marcos Peña, más cerca en el tiempo, alguien que, según dicen en el macrismo, le recomendó a Santiago Caputo: “No hagas lo que hice yo”. Por un lado ser el jefe de la estrategia comunicacional y, por otro lado, la cara pública de un gobierno que terminó mal, como terminó el gobierno de Mauricio Macri.

Se está rearmando el gobierno de LLA. Atraviesa su primera crisis. ¿Cambian los modales del Gobierno con Francos? ¿Cambia la política de fondo? ¿Hacia dónde va el gobierno de Javier Milei después de esta primera crisis? ¿Cómo va conseguir los votos de la casta? 

Con Francos, Milei consigue en principio un traductor para hablar con la política y para hablar con parte de la sociedad que no lo termina de entender en el medio de esta crisis. Lo decía el propio Francos: “Milei no entiende la política, no le interesa la política”. También con Francos, Milei quiere alcanzar la epopeya de aprobar la primera ley, lo que todavía no tiene el gobierno de La Libertad Avanza. Que arranque la gestión también, que está paralizada según coinciden distintos gobernadores, intendentes, que no tienen quién les atienda el teléfono. Habrá nombramientos que todavía no se hicieron. Los casilleros que están vacíos del gobierno de La Libertad Avanza, las áreas que están en desuso.

Aún si Francos logra resolver todos esos frentes, la crisis alrededor de Milei no es fácil de resolver porque tiene que ver en realidad con sus postulados de fondo. El presidente, un teórico, que viene, como lo decía Miguel Ángel Broda hace poco, a poner en práctica las teorías de una escuela absolutamente marginal, incluso dentro del mapa de los ultraliberales como Broda.

Tiene que ver con la probabilidad de que “el ajuste más grande de la historia de la humanidad” termine bien, con la teoría de un rebote en V que no se ve. Porque nadie sabe cuáles son los motores de crecimiento de esta economía con un consumo arruinado, en pleno derrumbe. ¿Cuándo va a empezar la inversión? ¿Cuándo van a poner “las pelotas”, como pide Milei a los empresarios amigos? Tiene que ver con la licuación de los ingresos y de los ahorros de los argentinos, con esa lógica brutal que muestra el presidente cuando desecha o ignora la pregunta de o la preocupación por los que no llegan a fin de mes.

La crisis más profunda que tienen que resolver Francos y Milei tiene que ver con un experimento inédito en democracia, con la paciencia que le queda a una sociedad cansada de todo.

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