Fuera de Tiempo con Ezequiel Adamovsky

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El historiador, ensayista y escritor Ezequiel Adamovsky conversó con Diego Genoud sobre su último libro Historia de la Argentina. Biografía de un país. Desde la conquista española hasta nuestros días. Violencia, herencia colonial, protagonismo plebeyo, elites y crisis permanente.

También estuvo en Fuera de Tiempo Marina Dal Poggetto, economista y directora de la consultora Eco Go, y conversó acerca de la baja del dólar paralelo, la sangría de reservas, el dilema del gobierno y la caída vertiginosa de los salarios de Argentina.

“Magnetto y Rocca se sientan en la mesa de los Fernández”. Editorial de 08/11/2020 en FM Milenium.

El avión presidencial está llegando a estas horas a La Paz para la asunción de Luis Arce como presidente de Bolivia. Alberto Fernández viaja para lo que considera la coronación de un gran éxito político de su gestión: el haber salvado a Evo Morales, prácticamente, en un operativo combinado con López Obrador y el haber contribuido en alguna medida a que el MÁS recupere el poder en un proceso que dirigió Evo desde Argentina.

Es un viaje de Alberto Fernández en dos tiempos para cerrar el capítulo Evo y para cerrar lo que en el gobierno consideran una de las semanas menos traumáticas de los últimos tiempos. La vacuna rusa, la charla con Putin, la posibilidad de que haya una fecha para la salvación y el dólar blue, que bajó $40 en las últimas dos semanas, desde que Martín Guzmán empezó a tomar las riendas de la economía de manera integral y a probar con algunas recetas donde se combina mucho de ortodoxia y algo de heterodoxia. 

Estas medidas le permitieron al gobierno aplazar al menos la inestabilidad y despejar la imagen de fragilidad que había dado el propio presidente. Esta semana, ya algunos hablan de las elecciones en la Casa Rosada. Es muy fácil cómo se pasa en la Argentina del pánico al alivio. Del alivio a la autosuficiencia. Cómo enseguida se cae en el “nopasanadismo”. Por eso la pregunta es: ¿En qué punto estamos parados frente al escenario? ¿Tiene bases sólidas el optimismo que empieza a percibirse en el gobierno?

Lo más destacado de la semana fue la presencia de Héctor Magnetto en el Salón Belgrano del quinto piso del Ministerio de Economía. A último momento, el CEO de Clarín fue a la reunión convocada por Guzmán con los grandes empresarios de la Argentina. Con Paolo Rocca, Alfredo Coto, Federico Braun, Enrique Cristofani: los empresarios que están nucleados en AEA, los dueños de la Argentina.

Dice Carlos Pagni que en esa reunión Magnetto planteó el problema de la economía y dijo que “no se va a resolver si el Gobierno no ordena la política”. Me dijo una de las personas que estuvo en esa reunión que Magnetto le dijo a Rodrigo Zarazaga, un sacerdote consultado por el poder económico que también da misa en la villa 31, “vamos a necesitar que reces para que la Argentina salga adelante”. 

Ese problema de la política que planteó Magnetto empezó a resolverse a la manera del gobierno, con la carta de Cristina Fernández de Kirchner llamando a un acuerdo con todos los sectores, incluidos los sectores mediáticos. Magnetto se sienta en esa mesa organizada por Cristina, porque fue ella la que con una carta hizo una invitación formal en la que faltaba nada más que aparezca el nombre del dueño de Clarín. También Paolo Rocca estaba sentado a la mesa.

Cristina dijo hace tres meses, en una nota que compartió de Alfredo Zaiat, que esos dos empresarios —Magnetto y Rocca— lideraban la derecha empresaria con la cual no se podía negociar nada. Bueno, ahora están Paolo Rocca y Héctor Magnetto sentados en la mesa del peronismo, invitados formalmente, y desde ya consiguen beneficios. En el caso de Paolo Rocca, consiguió que el gobierno le abra la puerta al plan gas en Vaca Muerta para recibir los subsidios que iban a recibir la mayor parte de las petroleras y Rocca por una deuda que le dejó Aranguren. 

En esa reunión, Rocca planteó que hacía falta una devaluación, pero ni entre los ricos hay consenso porque esa devaluación que pidió no le conviene a Magnetto que está endeudado en dólares y tampoco le conviene a Braun y a Coto que viven del negocio de los supermercados. 

Hay una foto en este momento que estamos viendo que es la de un gobierno que cede desde la debilidad con gestos al mercado: con la baja de retenciones a las aceiteras, con la media sanción de un presupuesto que contempla el ajuste, con el acuerdo que empieza a discutirse la semana que viene con el Fondo, con las reuniones con los empresarios, con la carta de la vicepresidenta, y con los desalojos —como el de la represión que ordenó Axel Kicillof. Se escenifica un giro en muy pocos días, en muy pocas semanas, se dan todos estos movimientos simultáneos. 

El Círculo Rojo está sentado en la mesa del gobierno. Los convocó el peronismo desde la debilidad. Puede que dejen de conspirar como lo venían haciendo; puede que consigan cosas, cuestiones concretas que benefician a su sector; y puede que estos dueños de la Argentina sellen un pacto de sobrevida con el peronismo.

La reunión del gobierno con esos empresarios es muy importante. El problema es lo que en esa reunión del quinto piso del Salón Belgrano del Ministerio de Economía planteó el sacerdote Rodrigo Zarazaga, quien contó que hay un sector que se cayó a la pobreza en los últimos años de Macri, y sobre todo, ahora, durante los meses de cuarentena y pandemia, y que aquel es un sector que no tiene mediación social. No estaba hablando Zarazaga del sector que está en la base de la pirámide social, que quizá recibe la AUH, que quizá recibe algún otro tipo de compensación y que además tiene una mediación que le llega a través del Estado, la iglesia o los movimientos sociales. Zarazaga no hablaba de ellos. Hablaba de los que se cayeron la pobreza, de la clase media baja, que perdió el trabajo, que perdió la changa, que tiene un kiosco, que tiene dificultades para llegar a fin de mes y que lo único que recibía era el IFE que ahora Martín Guzmán piensa ajustar o eliminar como parte del esfuerzo que hace el ministro de Economía para reducir el déficit fiscal y para ir rápido a un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional. 

Esos sectores de los que habló Zarazaga son los que puede dar algún problema imprevisto, no contemplado, en este pacto de sobrevida que el peronismo quiere sellar con los dueños de la Argentina.

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