Fuera de Tiempo con Daniel Arroyo

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Daniel Arroyo, actual Ministro de Desarrollo Social, docente, politólogo y ex diputado por la provincia de Buenos Aires, conversó con Diego Genoud sobre los golpes de la crisis en los sectores más afectados, la reactivación económica desde las bases, las políticas públicas que implementó su cartera y los desafíos del desarrollo social en una Argentina asfixiada.

“Una película de terror”. Editorial del 15/3/2020 en Radio del Plata.

  • Pasó casi sin mover el amperímetro el paro de los sojeros, la primera medida de fuerza de la república unida de la soja contra el gobierno de Alberto Fernández. Pasó Expoagro esta semana, la gran muestra del agronegocio en San Nicolás, que en otro momento tuvo un protagonismo muy importante en la agenda política. Pasó también el Día Internacional de la Mujer.
  • Todo hoy está dominado por el coronavirus, por lo impredecible, por lo catastrófico. La Semana Negra en los mercados, que se enfrentan por sacar una ventaja, en el marco de un sistema de acumulación que -muchos creen- es inviable.
  • La inestabilidad global, lo que empezó en China, lo que se trasladó a Europa y lo que llegó a los cinco continentes. Una crisis que avanza y se expande a una velocidad mucho mayor a la que tuvieron crisis anteriores como la caída de Lehman Brothers en 2008, como la fiebre porcina en China en 2018.
  • Esta crisis avanza a una velocidad muy grande desde el sistema financiero a la economía real. De la bolsa y las bolsas mundiales a las aerolíneas del turismo y a las exportaciones, que en el caso de la Argentina tiene un nivel mucho más bajo del que la Argentina necesita para hacerse de los dólares que precisa una economía endeudada como es la que le tocó administrar Alberto Fernández.
  • Una crisis que va de lo financiero a lo real y de arriba hacia abajo. La recesión que se profundiza y una burbuja financiera que está explotando en un grupo de países sobreendeudados donde no solo está la Argentina, sino también grandes potencias que tienen una economía que se parece demasiado a una burbuja.
  • Cuando viene la crisis, cuando viene la suspensión de los flujos, de los vuelos, de la circulación, cuándo empieza a reinar la parálisis, es el capitalismo, es el centro neurálgico el que se detiene. Esto pega en todos lados y nos impacta a también a nosotros en la Argentina que venía intentando salir de los largos años de la estanflación que dejó Mauricio Macri.
  • ¿Quién está detrás de esta fuerza que parece endemoniada, que se desató con el coronavirus, que hoy tiene tomada la discusión en Europa, en Estados Unidos  y en países de nuestra región? ¿A quién beneficia y a quien perjudica esta crisis que se expande? ¿Quiénes son los ganadores potenciales, si es que los hay, de esta crisis. que avanza a un ritmo vertiginoso?
  • Una crisis que además se conjuga con otra pelea mayor que es la guerra de los precios del petróleo, que estaba a 66 dólares el barril en enero y que ahora está a menos de 37. También ahí se ve el impacto en un sector exportador de la Argentina, en la meca del shale que es Vaca Muerta, donde tantas esperanzas tuvo primero el kirchnerismo, después el macrismo y ahora también Alberto Fernández.
  • Vuelve la crisis a Vaca Muerta con la caída del precio del crudo y vuelven los reclamos de las empresas. Eso sí: nunca baja la nafta, esa es la constante en nuestra Argentina, pero las empresas ya están presionando al gobierno a través de sus lobbistas, a través de los gobernadores -que muchas veces ofician de lobbistas de las empresas, a través de sus voceros. Están presionando para que el Gobierno nacional subsidie un barril criollo. Es decir, que el Estado subsidie la ganancia o el costo de producción empresario con un barril de alrededor de 50 dólares.
  • Hay puestos de trabajo en riesgo, como siempre. Se habla de alrededor de ocho mil puestos de trabajo en riesgo en la Patagonia. Ahí tienes otra vez una conjugación de actores que presionan sobre el Estado Nacional: las empresas, el sindicalismo empresario de Guillermo Pereyra y los estados provinciales. Hay que ver qué consigue el Gobierno Nacional a cambio de estos subsidios que le están reclamando si es que finalmente va a ceder ante este pedido.
  • Otro aspecto de la crisis está obviamente en el sistema de salud. Una crisis que se expande también en países que muchas veces vienen de años de desmantelar su sistema de salud. Puede decirse eso de la Argentina durante los años de Macri, puede decirse de los Estados Unidos, de Chile. Entonces, otra vez la pregunta para países que vienen desmantelando su sistema de salud: ¿Hasta qué punto puede ser la salud un negocio privado?
  • Además, la pregunta quizá más importante: ¿Cuánto va a durar esta crisis? Se expandió a la velocidad de la luz, pero que no se sabe cuándo termina. Se supone que va a ser en un tiempo concentrado, en un tiempo acotado. Los analistas que más estudian China dicen que el país asiático ya resolvió este problema y va a empezar a recuperar el ritmo de sus importaciones a partir de fin de mes o a partir de abril.
  • Los analistas señalan que lo que China perdió en este tiempo lo va a recuperar y otra vez va motorizar la economía mundial, lo cual beneficiaría a algunos sectores de la Argentina claramente que exporta soja pero que también exporta carne y que vio cómo se redujeron de manera muy acelerada las exportaciones hacia China durante los últimos meses.
  • Todo esto tiene que ver con esta crisis del coronavirus que surgió en China, que se trasladó a Europa y que pega también en la Argentina. Que golpea en algunos sectores de la actividad económica que empezaban a calentar motores a partir de los subsidios que dio el gobierno de Fernández, a partir de la tarjeta Alimentar, a partir de la transferencia de ingresos que el Gobierno dio en cuentagotas a los jubilados y a los trabajadores asalariados
  • La crisis lo encuentra también a Martín Guzmán, el ministro principal que hoy tiene Alberto Fernández, en el medio del río. Cuando estaba negociando con los fondos  de inversión para presentar la quita que prepara el Gobierno Nacional. Quedó a años luz aquel respaldo del Fondo Monetario Internacional que decía que la deuda argentina era insostenible y que llamaba los fondos a hacer una contribución apreciable, a aceptar una quita.
  • Algunos dicen con cierto sesgo optimista que esto beneficia a la Argentina porque los bonos se están desplomando y los fondos de inversión pueden llegar a aceptar una propuesta de quita que -dicen- puede ser de hasta el 60%.
  • Otros dicen que esto perjudica todavía más Guzmán. En el medio hay muchos juego sucio, mucha operación cruzada, muchos voceros, muchos lobbistas, que trabajan para los fondos de inversión que están diciendo que Guzmán no da la talla para esta pelea con los fondos de inversión y que están tratando de correrlo aprovechando la tempestad y el cataclismo global. Piensan ellos que con Guzmán fuera de la cancha hay más chances de ganar y de negociar de otra manera para que la quita vuelva a ser una quita amigable como aquella que el presidente Fernández había prometido en la usina ultraliberal de la Fundación Mediterránea, en septiembre del año pasado, cuando habló de una salida uruguaya.
  • Todo esto se está jugando con este cataclismo global, detrás de la psicosis, detrás del rating. Respecto al coronavirus, algunos formadores de opinión que están todo el día en la televisión lo  admiten: el tema mide. No es que sea para tanto esta crisis sobre todo si uno habla con otros problemas que tienen el mismo sistema sanitario de la Argentina como pueden ser el dengue o el sarampión. Pero el tema mide.
  • El coronavirus no solo afecta al sistema sanitario, sino que afecta primero a los grandes especuladores y después también a la economía real. Tiene un efecto múltiple negativo en la economía.
  • La pregunta que queda es: ¿Cómo impacta esta crisis global en los que viven de un ingreso en pesos? ¿Cómo impacta en los que empezaban a asomar la cabeza después de mucho tiempo de no llegar a fin de mes? ¿Cómo impacta en los sectores más bajos que no saben cómo hacer con una economía que no termina de arrancar? ¿Cómo impacta esto en los que no especulan en la bolsa, en los que no vuelan al exterior, en los que tienen más miedo o están más habituados a convivir con dengue y con el sarampión? ¿Cómo impacta esto entre los que vienen de cuatro años largos de protagonizar una película de terror?

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